Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños. —Hechos 2:16-17
Un derramamiento del Espíritu,
es una actividad sobrenatural que trae consigo
milagros,
señales,
maravillas,
salvación,
transformación,
profecía,
dones del Espíritu Santo y mucho más.
Una persona sobre la cual se ha derramado el Espíritu Santo, es empoderada para demostrar el poder de Dios. Si esto es verdad, ¿por qué no vemos más milagros, sanidades, y salvaciones?
El derramamiento o fluir del poder sobrenatural del Espíritu Santo, está limitado por la religión que no transforma y por la falta de fe. ¿Qué debemos hacer para cambiar esta situación y recibir el derramamiento del Espíritu? Dios nos dice en Su Palabra, “Mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos” (Isaías 44:3). Esto quiere decir que el Padre ha prometido derramar de Su Espíritu para bendecir, no solo nuestras vidas, sino también la vida de nuestros hijos, eliminando la sequedad, tristeza, enfermedad, desánimo; dándonos a cambio, esperanza para los tiempos difíciles. Aprópiese de este mensaje, pues Dios es quien habla a su corazón.