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21 sept 2014

Reflexión: ¿Dónde está Dios?

¿Dónde está Dios?
¿Dónde está Dios?, nos preguntamos a menudo cuando vemos que las circunstancias en nuestra vida no están a nuestro favor. Le cuestionamos a Dios el por qué de las cosas, esperando una respuesta instantánea para comprender y aligerar un poco la carga.

No importa por lo que estés pasando, lo que importa es que confíes una vez más en TU CREADOR, en AQUEL que te SALVÓ y te sacó de las tinieblas y te ha traído a Su LUZ. Dios no te dará algo que no puedas llevar, recuerda que siempre está contigo y nunca te dejará.

Hay promesas en la Biblia que podemos tomarlas en esos momentos difíciles, aquí te dejo solo una pequeña lista.
"He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho" (Génesis 28:15).

"No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia" (Isaías 41:10).

"No temas, porque yo estoy contigo; del oriente traeré tu generación, y del occidente te recogeré" (Isaías 43:5).

"No temas delante de ellos, porque contigo estoy para librarte, dice Jehová" (Jeremías 1:8).


"Y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo, dice Jehová, para librarte" (Jeremías 1:19).

"Y te pondré en este pueblo por muro fortificado de bronce, y pelearán contra ti, pero no te vencerán; porque yo estoy contigo para guardarte y para defenderte, dice Jehová" (Jeremías 15:20). 

Te invito a escuchar esta hermosa reflexión, y nunca olvides la respuesta cuando te preguntes: ¿Donde está Dios?


Aceptemos la invitación de orar por aquellas personas que se encuentran en una situación difícil, y si conoces a alguien, te animo a que lleves una palabra de fortaleza y consuelo. Siembra lo que quieres cosechar.

BENDICIONES


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8 sept 2014

Guarda tu corazón

Guarda tu corazón
"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí" (Salmos 51:10).

En estos últimos días he meditado mucho acerca del corazón. Recuerdo mucho que cuando de pequeño me regañaban o me hacían sentir mal, experimentaba una sensación,  como si algo en mi interior se desgarraba, como si una herida por dentro se abría atravesando todo mi pecho. Era una sensación horrible y nunca me gustaba sentirlo.

Con el tiempo entendí que son heridas que quedan en el alma, y todo ese menosprecio, rechazo, dolor, violencia, y demás endurecen nuestro corazón. Por eso Dios nos promete algo acerca de los corazones endurecidos.

“Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne” (Ezequiel 11:19).

Un corazón de piedra es insensible, no tiene sentimientos, esta muerto, es frío. Este tipo corazones son los que maquinan el mal en todo tiempo. Son los corazones que Jesús describió a la perfección lo que en ellos hay contenido.

“Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias” (Mateo 15:19).

Cuando escuchamos hablar a las personas, nos podemos dar cuenta lo que hay en sus corazones porque lo que sale de la boca proviene de lo que hay en el corazón del hombre (Mateo 15:18).

Estos corazones de piedra nunca fueron así siempre, hubo algo que los cambió. Una mala experiencia petrifico éstos corazones. Alguien te lastimo, alguien te hizo un gran daño que tu corazón de carne fue transformado en uno de piedra. Este cambio se va haciendo poco a poco, primero empieza con una pequeña raíz de amargura, que se va extendiendo por todo el corazón hasta que el corazón queda completamente seco y duro. La biblia nos enseña que no debemos dejar que brote ninguna raíz de amargura en nuestro ser (Hebreos 12:15).

Por eso el rey David, clamó a Dios para que creara en él un nuevo corazón, un corazón limpio. Un corazón de carne que fuera sensible a la bondad, al amor, al perdón, a la compasión pero sobre todo que fuera sensible a la presencia de nuestro Padre Celestial. Clama ahora mismo por un corazón limpio.

“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” (Proverbios 4:23).
De un corazón sano, de carne, sensible, hecho por Dios, siempre fluirán cosas buenas, palabras de bendición. Hablaras lo que Dios habla. Fluirá vida. Por eso es importante cuidarlo, y la única forma de proteger nuestro corazón es guardándolo en un lugar seguro, por eso HOY DIOS TE DICE: “Dame, hijo mío, tu corazón…” (Proverbios 23:26a).

Sólo en Dios tu corazón puede estar seguro.



1 sept 2014

El poder de la adopción

El poder de la adopción

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”(Romanos 8:15).

La Biblia nos enseña que los que han recibido a Cristo, hemos recibido el espíritu de adopción, en Gálatas 4:6 nos dice que hemos recibido el Espíritu del Hijo (de Jesús). Así que dentro de nosotros esta el testigo interior, el Espíritu Santo es el que nos dice que somos hijos de Dios (Romanos 8:16), que ya no somos hijos de desobediencia.
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