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21 ene 2017

7 Cualidades de un líder de éxito

"Para que existan discípulos de éxito, deben existir líderes de éxito." - Juan M. Ramos
7 Cualidades de un líder de éxito

Si existen discípulos fracasados, con anemia espiritual, débiles y nada comprometidos con Dios ni con la Iglesia de Cristo, es porque son el resultado del trabajo de un líder con esas mismas características. 

Cuando vemos a Pedro y a Juan en el templo la Hermosa, vemos a unos discípulos maduros, comprometidos con la obra de Dios, y fuertes espiritualmente. Podemos ver que ellos verdaderamente fueron discípulos de Cristo, estaban tan llenos del poder de Dios, que al mirar a aquél hombre que era cojo de nacimiento y que pedía limosna afuera del templo, pudieron verlo con los ojos de Dios y sintieron por él, esa misma compasión como la que Cristo sintió por ellos en su momento.

“No tengo plata ni oro” dijo Pedro a este hombre que pedía limosna; “Pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda” (Hechos 3:6).

¿Qué es lo que los discípulos tenían? Lo que Pedro y Juan tenían era todo lo que habían recibido de su líder. Esos tres años en los que convivieron con Cristo, fueron años llenos de muchísimo aprendizaje, bendición, de enseñanzas profundas, de ministración, de unción, de autoridad y poder, donde aprendieron de cada uno de los pasos que Cristo dio aquí en la tierra.
Discípulos de éxito

Vemos entonces, en este momento de la historia, que estos discípulos estaban dando fruto excepcional, poniendo en práctica todo lo que Su Maestro les enseñó. Pedro y Juan, son el fruto, son el resultado, del excelente trabajo que Cristo hizo en ellos y que continúo haciendo hasta que fueron llamados a la presencia de Dios. Este pasaje me llevó a la siguiente frase: "Para que existan discípulos de éxito, deben existir líderes de éxito."



Si nosotros como líderes deseamos y soñamos con tener discípulos que nos ayuden a trabajar para Dios, que sean maduros, comprometidos y fuertes espiritualmente, la primer persona a la que tenemos que discipular es a nosotros mismos. No podemos pedirle a un árbol que de fruto si no lo cuidamos primero.

Yo tengo que buscar ser como Cristo, para poder llegar a tener discípulos como Juan y Pedro. Cada día que pase, yo, como líder debo entender que tengo que buscar imitar a Cristo en todo, seguir cada una de las huellas que nuestro Maestro de maestros nos dejó. Y la Biblia es el mejor libro del que nosotros podemos aprender de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

De Cristo podemos aprender siete cualidades que debe tener un líder para alcanzar el éxito en la obra de Dios:

1. El líder de éxito sabe que Dios lo ha llamado con un propósito.

“En los negocios de mi padre me es necesario estar” (Lucas 2:49b).
Cristo aún desde los doce años, sabía que tenía un propósito por el cuál él estaba en la tierra. Aunque sus padres terrenales no entendían esto, Jesús entendía que su nacimiento no fue un accidente, ni una casualidad. Así también nosotros, tenemos que dejar que nuestro Padre celestial hable a nuestros corazones para ser sensibles a su llamado.

No fuimos un accidente, sino que Dios planeando nuestro nacimiento lo hizo con un gran propósito; el de trabajar para su obra. Aunque esto es algo que la mayoría conoce, muchos de los cristianos han cerrado su corazón a esta verdad, y es por eso que el mundo está gobernado por líderes que están fuera de lo que a Dios le agrada.
Llegar a ser como Cristo

Dios te ha llamado a ti, ¿Cómo es que puedo decir esto con gran seguridad? Simple y sencillamente, porque en Efesios 2:10 leemos que: “Somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

Abre tu corazón para esta gran verdad; Dios te ha llamado para usarte como un instrumento de bendición y que puedas ganar almas para Cristo.

2. El líder de éxito es obediente a Dios.

“Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él… Jesús le dijo: deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia” (Mateo 3:13, 15).
Juan se oponía a bautizar a Jesús, pero Cristo sabía que era muy importante cumplir con cada uno de los mandamientos del Padre. Así que por sobre el argumento de Juan, Jesús prefirió la obediencia a Dios.

Un líder de éxito sabe que debe ser obediente a cada uno de los mandatos de Dios, porque a través de la obediencia viene la bendición. En Deuteronomio 28:1-14 vemos una lista de todas las bendiciones que Dios nos desea dar. “Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos… vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán.” (Deuteronomio 28:1-2).
Obediencia y bendición

El líder también sabe que así como la obediencia desata bendición sobreabundante sobre la vida de aquél que agrada a Dios en todo, la desobediencia acarrea maldición y afecta cuatro veces más. Un ejemplo de esto los encontramos en Deuteronomio 28:15-68.

Dios nos quiere bendecir en todas las áreas de nuestras vidas, pero Dios nos bendice para bendecir, así es como podemos ver a nuestros discípulos en bendición, cuando aprendemos la importancia de la obediencia y les enseñamos este mismo principio.

3. El líder de éxito se fortalece espiritualmente.

[Jesús] crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él” (Lucas 2:40).
Jesús desde pequeño se fortalecía física y espiritualmente, adquiría más y más conocimiento de la Palabra y aún la gracia de Dios aumentaba sobre él, era tanta la gracia que también llego a tener gracia delante de los hombres.
Oración, Palabra y Ayuno

Hay tres formas en las que nos podemos fortalecer espiritualmente y que es necesario hacerlo antes de comenzar a ganar almas.

1. Fortalecidos a través de la Oración.

“Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba” (Marcos 1:35).
Jesús es el mejor ejemplo a seguir cuando se trata de la oración. Si Cristo necesito de la oración para poder depender del Padre, para nosotros es mucho más importante. Orar es depender de Dios a diario, es buscar su dirección a cada una de las decisiones que hay que tomar.



Cuando un líder no ora, será demasiado difícil mantener los cielos abiertos a su favor, para tener acceso a cada una de las bendiciones que Dios ha preparado para cada uno de nosotros.

Necesitamos comunicarnos con nuestro Padre Celestial a través de la oración, para mantenernos fuertes espiritualmente.


2. Fortalecidos a través de la Palabra.

Leer: Lucas 4:16-22.

Jesús también nos mostró la importancia de tener contacto con las Escrituras. La oración nos permite beber del Espíritu de Dios, y la Palabra de Dios es como el alimento que nos mantiene fuertes para poder trabajar, la que nos mantiene firmes.

Un líder que no se alimenta con la Palabra de Dios a diario, no tendrá las fuerzas necesarias para poder trabajar en la obra de Dios.

Necesitamos de la Palabra de Dios para crecer primeramente nosotros, y de ahí poder alimentar a la gente que se acerqué a Cristo.

3. Fortalecidos a través del Ayuno.

“Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre” (Mateo 4:2).
Otro aspecto muy importante, que Cristo nos enseño es el ayuno, él antes de comenzar a predicar se preparó en ayuno por cuarenta días completos.

El ayuno hace que la carne se sujete y que nuestro Espíritu se fortalezca y que se haga más estrecha la comunión con el Padre. El ayuno nos ayuda a fortalecernos mucho espiritualmente.

Necesitamos del ayuno para fortalecer al Espíritu de Dios dentro de nosotros, para escuchar su voz más audiblemente, que los dones del Espíritu comiencen a fluir y que esta carne que desea lo malo, este sujeta a la voluntad de Padre.

En conclusión. La oración nos da gracia delante de Dios y de los hombres, la Palabra nos hace crecer en sabiduría y el ayuno nos ayuda a fortalecernos para cumplir con la obra de Dios. Cuando combinamos la oración, la Palabra y el ayuno, seremos instrumentos poderosos en manos de Dios, que hasta el reino de las tinieblas se estremecerán.

4. El líder de éxito vence a la tentación.

“Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo” (Mateo 4:1).
¿Por qué Dios permitió que Cristo fuera tentado? Para darnos ejemplo que si se puede vencer a la tentación. Cuando nos proponemos en nuestro corazón agradar a Dios en todo, también cambiamos nuestra mentalidad y nos damos cuenta que no debemos ceder al pecado.

El propósito del enemigo es mantenernos en esclavitud, para no ser una amenaza para él, y que no le arrebatemos las almas que son de Dios. El enemigo no podrá atarnos de nuevo mientras no juguemos con la tentación, porque al coquetear con la tentación será muy fácil caer en pecado.
Oración, Palabra y Ayuno

Todo empieza con dar una mirada a aquello que nos puede seducir y atrapar hasta llegar al punto en el que no podamos salir de esta telaraña de mentira del diablo.

Para poder vencer a la tentación es necesario fortalecernos a través de la oración. “Velad y orad, para que no entréis en tentación…” (Mateo 26:41). También debemos fortalecernos con la Palabra. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.” (Salmos 119:11). Y con el ayuno fortalecemos nuestro espíritu y crucificamos la carne.


5. El líder de éxito siente compasión por las almas.

“Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” (Mateo 9:36).
Cristo también nos dio ejemplo en esto, en ver a la gente como ovejas perdidas por las cuales hay que ir a salvarlas. Eso es lo más importante para Dios, que nadie se pierda, y que todos puedan ser salvos. Por eso vemos a un gran líder que se preocupaba por el bienestar de las personas cuando leemos que a Jesús: “se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó; de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.” (Mateo 15:30-31).
Amor por las almas

El líder que desee trabajar en la obra de Dios debe aprender a amar a las personas, ayudarlas, motivarlas, ir por ellas, orar por cada oveja, como si nosotros fuéramos sus pastores. El principio del ministerio es el amor por las almas.

Juan y Pedro al ver al cojo a las puertas del templo la Hermosa, sintieron esta misma compasión que Cristo tuvo por las multitudes.

6. El líder de éxito se reproduce en otros.

“Un poco después, acercándose los que por allí estaban, dijeron a Pedro: Verdaderamente también tu eres de ellos, porque aun tu manera de hablar te descubre” (Mateo 26:73).
Jesús fue el Gran Ejemplo para sus discípulos, de él aprendieron todo lo que necesitaban para poder seguir sus pasos. Cristo imprimió cada una de sus características en sus discípulos.

El Señor compartió de su tiempo y sabiduría a sus doce, llegando a un punto en el que sus discípulos hablaban como él, se comportaban como él. Eso es lo que hace un buen líder, reproducirse en otros.
Semejante a Cristo

Cuando tomaron a Cristo como preso y Pedro veía todo lo que sucedía, venía gente y le decía: “Tú estabas con Jesús”, “Tu manera de hablar te delata”, “Tú eres uno de sus discípulos.”



No podremos reproducirnos en otros si primero no se reproduce el carácter de Cristo en nuestras vidas. Como líderes debemos buscar siempre en comunión con Dios que seamos semejantes a Cristo en carácter, servicio, amor y entrega.


7. El líder de éxito forma su equipo de trabajo.

“Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.” (Mateo 10:1).
Aunque al inicio el líder comienza a trabajar en el ministerio solo, cuando se empieza a ganar almas y a tener discípulos, el líder no puede seguir trabajando solo.

Cristo comenzó solo con la ayuda de Dios y del Espíritu Santo, pero al ya tener gente a su alrededor, decidió hacer un equipo, porque había que seguir la multiplicación.
Trabajo en equipo

Cuando formamos equipos, podremos ver el poder de Dios desatado sobre nosotros y sobre nuestro equipo. El propósito de tener gente que nos apoye, es para poder ver más fruto y tener apoyo mutuo. Yo te ayudo, tú me ayudas, todos nos ayudamos.

Así como Cristo fue de ejemplo para su tiempo, y lo sigue siendo ahora, nosotros también debemos ser ejemplo en nuestro tiempo. Para formar discípulos de éxito, debemos anhelar ser líderes de éxito.

17 ene 2017

Esto es Liderazgo

Esto es liderazgo

¿Qué es liderazgo?

Buscando una definición de liderazgo encontré la siguiente: Liderazgo, es la capacidad de inspirar, influir, motivar y guiar a individuos o grupos. El liderazgo consiste en ejercer influencia positiva sobre otros y lograr en ellos un cambio de mentalidad que ayude a mejorar su estilo de vida, a través de una motivación permanente y procurando el desarrollo de cada persona.

Cuando entendemos lo que es verdaderamente el liderazgo, entonces nos damos cuenta que a lo largo de la Biblia encontramos hombres y mujeres a los que Dios llamó para inspirar a otros, influir de manera positiva y motivar para alcanzar un objetivo. Veamos lo que es el liderazgo.

Liderazgo es: Motivar e inspirar a otros

Nehemías es un gran ejemplo de lo que es la motivación a través de su liderazgo. Primero, él se dio cuenta de la necesidad que estaba pasando Jerusalén. El muro de Jerusalén estaba derribado y sus puertas quemadas a fuego (Nehemías 1:3). El al ver la necesidad reacciona de la manera que Dios quiere que lo hagamos frente a cualquier situación difícil. Nehemías comenzó a clamar a Dios, a ayunar y orar, levanto un cerco de protección espiritual sobre Jerusalén, intercediendo y pidiendo perdón por los pecados de los demás como si se tratarán los de él mismo.

Siendo el copero del Rey tuvo que orar para que Dios le diera gracia delante del Rey y que lo dejara ir a Jerusalén a hacer algo para solucionar el problema que aquejaba a la gente que estaba ahí. Dios le dio gracia delante del Rey y éste le dio el permiso para ir a Jerusalén.

El líder lucha por alcanzar la meta que se propone, no ve obstáculos, siempre busca el favor de Dios en oración para cumplir con su propósito.

Nehemías con algunos hombres fueron hasta Jerusalén y pudieron comprobar lo que se había dicho, sus muros derribados y sus puertas consumidas a fuego. Fue en ese momento que Nehemías tuvo que motivar e inspirar a los hombres que le acompañaban a reedificar los muros. Él les dio testimonio de cómo Dios le había dado gracia delante del rey para que lo dejara ir a hacer la obra. Los hombres se motivaron y al ver el respaldo de Dios fueron inspirados y dijeron: “Levantémonos y edifiquemos”. Así esforzaron su manos para bien (Nehemías 2:18).

Liderazgo es: Guiar a otros

A lo largo de los tiempos, Dios establecía hombres y mujeres para que guiaran a Su pueblo a la victoria. Moisés fue una de los más grandes líderes que Dios levanto. Guiar a un gran pueblo de cientos de personas, por el desierto durante cuarenta años, fue un gran reto.

Moisés nos deja una enseñanza poderosa. Cuando Dios elige a una persona para guiar a Su pueblo a Su presencia, a la bendición y a la Victoria debe decir lo que éste gran Líder dijo a Dios: “Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí” (Éxodo 33:15). Moisés quería estar seguro que sería Dios el verdadero líder del pueblo israelita, el que en verdad guiaría a toda esta gente a la tierra prometida. El líder debe guiar al pueblo a la bendición de Dios.

Durante la época de los Jueces Dios también uso a personas que guiarán al pueblo a la victoria (Jueces 2:16). Algunos de ellos fueron: Otoniel, Aod, Samgar, Débora y Barac, Gedeón, Tola y fair, Jefté, Ibzán, Elón y Abdón, y Sansón. El líder debe guiar al pueblo a la victoria, a la libertad.

Procurando el desarrollo de las personas

Dentro de un verdadero liderazgo cristiano y espiritual se procura que las personas a nuestro cargo se desarrollen, que crezcan y conozcan para lo que Dios los ha creado. Un ejemplo de esto lo fue David.

“Yéndose luego David de allí, huyó a la cueva de Adulam; y cuando sus hermanos y toda la casa de su padre lo supieron, vinieron allí a él. Y se juntaron con él todos los afligidos, y todo el que estaba endeudado, y todos los que se hallaban en amargura de espíritu, y fue hecho jefe [líderde ellos; y tuvo consigo como cuatrocientos hombres” (1 Samuel 22:2).

Imagina que te llevan a un lugar donde todos están afligidos, endeudados, amargados, atribulados, llenos de miles de problemas y que se la pasan quejándose a cada momento. David lo vivió, y fue un gran reto para él, ser el líder de ellos y sacarlos adelante. Al principio los veía como con cara de malvados, como leones rugientes, “Mi vida esta entre leones; estoy echado entre hijos de hombres que vomitan llamas; sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua espada aguda” (Salmos 57:4).

Sin embargo, Dios les mostró que ellos necesitaban ayuda, a alguien que los guiara y los ayudara en su desarrollo personal, así el pudo ver que no eran tan temerosos. “Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien. Venid hijos, oídme; el temor de Jehová os enseñaré” (Salmos 34:10-11). David tomo el reto de enseñarles el temor de Jehová, tomarlos y formarlos para que sus vidas cambiaran. De este grupo salieron los tan famosos “valientes de David”.

La clave está en el servicio

Jesús nos dio la clave para tener éxito en el liderazgo. El ser líder o el que va adelante no quiere decir que debemos mandar, solo dar ordenes y esperar que las personas reaccionen y lo hagan. Cuando Jesús anunció su muerte en la última cena con sus discípulos, pudo ver la arrogancia, el orgullo, la envidia y el ego de los discípulos al discutir por quién era el que se iba a quedar a cargo del liderazgo que Jesús dejaría.

Jesús les enseñó que el que quisiera ser mayor, debería ser el menor, el servidor de los demás, “… yo estoy entre vosotros como el que sirve” (Lucas 22:27). Solo de esta forma podemos inspirar, motivar y guiar a los demás, con nuestro ejemplo y forma de servir. “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses 3:23). Jesús es nuestro mayor ejemplo a seguir cuando se trata de liderazgo, nuestra meta es ser como él. Pablo dijo: “Sed imitadores de mi, así como yo de Cristo” (1 Corintios 11:1).


Te invito a descargar todo el contenido gratuito que tengo para ti. Estará disponible por poco tiempo, así que no esperes más. Me gustaría que me cuentes qué te parece cada recurso y cómo te han ayudad en tu crecimiento espiritual.

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Gracias por leerme el día de hoy. Nos leemos en el próximo post.

MIL BENDICIONES A TODOS,

9 ene 2017

Una Nueva Temporada


"Hay una temporada para todo, un tiempo para cada actividad bajo el cielo."
(Eclesiastés 3:1 NTV)

Desde hace tiempo el Señor ha estado hablando a mi corazón con este versículo. Ha venido a ser una Rhema a mi espíritu. Al principio no comprendía muy bien que era lo que me quería enseñar, pero al paso de los días ha sido confirmada a través de diferentes predicadores y hoy quiero compartirla con todos ustedes.

Una Nueva Temporada

Para mí el año pasado fue de un nuevo comienzo, y tal vez parezca que una nueva temporada es muy similar, pero no lo es así. A mi me gustan mucho las series, no sé si te ha pasado que, cuando termina una temporada, el capítulo final te deja con muchas expectativas de lo que sucederá más adelante.

Pues así es con Dios también. Leamos lo que nos dice el apóstol Pablo: "Estoy convencido de que Dios empezó una buena obra entre ustedes y la continuará hasta completarla el día en que Jesucristo regrese" (Filipenses 1:6 PDT).

El Señor ya ha comenzado en ti y en mí una buena obra, pero esto continuará, no queda ahí. No te da curiosidad por saber lo que Dios hará en ti en los siguientes días. A mí sí, pero sólo lo podremos descubrir pasando tiempo a solas con nuestro Creador.

Una vida de altas y bajas

Si leemos bien el contexto de Eclesiastés 3, nos daremos cuenta que la vida esta llena de buenos momentos y de situaciones no tan buenas, pero es por lo que tenemos que pasar. Todo lo que nace, un día ha de morir. Para poder cosechar hay que plantar. Si hemos herido a alguien, debemos sanar las heridas. Habrá tiempo de destrucción y tiempo para construir de nuevo. Habrá tiempo que lloremos y tiempo para reír, etcétera.

Sin embargo, para muchos, pareciera que la vida no nos sonríe nada. La pasamos más en bajas que en altas. ¿Y por qué es esto? Porque ignoramos lo que Dios nos dice en su Palabra.

"Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos" (Oseas 4:6 RV60).

El conocimiento de la Palabra de Dios, nos ayudará a vivir en victoria, nos da el éxito que Dios quiere que vivamos todos los días de nuestras vidas.

Beneficios del Conocimiento de la Palabra de Dios

  1. Voy a tener éxito en todo lo que haga: "Nunca dejes de leer el libro de la Ley; estúdialo de día y de noche, y ponlo en práctica, para que tengas éxito en todo lo que hagas" (Josué 1:8 TLA).
  2. Aumentará mi fe en Dios: "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Romanos 10:17 RV60).
  3. Venceremos al diablo con la confesión de la Palabra. Mateo 4:1-11.
  4. Me permite vencer al pecado: "En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti" (Salmo 119:11 RV60).
  5. Me capacita para enfrentar errores doctrinales: "No deberán creer otro mensaje que no sea el verdadero mensaje recibido de Dios, y mucho menos enseñarlo. Así podrán animar a otros por medio de la buena enseñanza, y convencer a los que se oponen a ella" (Tito 1:9 TLA).
  6. Tendré una espada para la guerra espiritual: "Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios" (Efesios 6:17).
  7. Hará mi oración más poderosa: "Si permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran, y se les concederá" (Juan 15:7 NVI).
  8. Me da seguridad que soy salvo: "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1 Juan 5:13 RV60).
  9. Llena mi vida de paz en medio de la aflicción: "Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo" (Juan 16:33 NTV).
  10. Me guía en mis decisiones diarias: "Tu palabra es una lámpara que guía mis pies y una luz para mi camino" (Salmos 119:105 NTV).

¿Cómo inicia mi nueva temporada?

Si quieres ver a Dios haciendo cosas nuevas en tu vida, quieres vivir en victoria y disfrutar todo lo que Dios quiere hacer en ti, debes hacer un compromiso con Dios y amar su palabra, leerla, estudiarla, escudriñarla. Aunque ya la hayas leído muchas veces.

El secreto está, en creerla, vivirla y compartirla. "Valoriza el conocimiento, y tu vida tendrá más valor; si haces tuyo el conocimiento, todos te tratarán con respeto, y quedarán admirados de tu gran sabiduría" (Proverbios 4:8-9 TLA).

Este es el tiempo en el que verás a Dios hacer grandes cosas en tu vida. La Nueva Temporada viene con luchas pero con más Bendiciones. Con retos, pero con más Victorias. Con obstáculos, pero con más Logros.

Por mucho tiempo estuviste llorando, ahora viene el Gozo. Por mucho tiempo estuviste derribado, es el tiempo de Levantarte. Por mucho tiempo dudaste, viene el tiempo de Creer, de tener Fe, de ver Milagros, de ver el Poder de Dios transformando tu ambiente.


Descarga los recursos que tengo para ustedes para que puedas leer y estudiar la Palabra de Dios y así puedas comenzar UNA NUEVA TEMPORADA.

Diario Devocional: La Rhema de Dios para mi vida

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Diario DevocionaL: Versión para mujeres

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Estudiemos Proverbios: Edición 2017

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Déjame tus comentarios, dudas o sugerencias. Les deseo lo mejor en su nueva temporada. Nos leemos luego...

MIL BENDICIONES A TODOS,
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