Hay temporadas en las que todo parece estar en calma. Oramos, sentimos la presencia de Dios y vemos puertas abiertas. Sin embargo, de un momento a otro puede aparecer una mala noticia, una enfermedad, una dificultad económica o un conflicto familiar que amenaza con robarnos la tranquilidad.
Eso fue lo que vivió el rey Josafat. Una gran multitud venía contra Judá y, humanamente, la amenaza era demasiado grande. Tal vez hoy también sientes que algo se ha levantado contra ti. Quizá no sabes qué decisión tomar ni cuánto tiempo podrás resistir.
La historia de Josafat nos recuerda que, aun en medio de una batalla, podemos conocer al Dios que trae paz.
