edificandot se convierte en una plataforma integral para que cada persona descubra su potencial, crezca como discípulo de Cristo y se convierta en un líder que impacta y multiplica en cualquier esfera en la que se encuentre.
Hola a todos mis queridos lectores… se nos acabó el mes de Junio, así de rápido que ni lo sentí. Éste mes me dejó muchísimas bendiciones. Además de ser el primer aniversario del blog, pude recibir mi Título Universitario después de tantos años de esfuerzo, puedo decir, YA SOY LICENCIADO!!!
El día de hoy 30 de Junio, mi padre cumple años, algo que agradezco a Dios con todo mi corazón porque hace unos días, la salud de mi papá no era muy buena, se tuvo que hacer estudios del corazón porque según su doctor, tenía síntomas de infarto; lo bueno que todo esto fue a tiempo y se puede controlar con una buena dieta. AGRADEZCO A DIOS POR TENER A MI PADRE AQUÍ A MI LADO.
También hice una convocatoria para invitar a más personas a unirse al Blog como colaboradores, y tuve respuesta muy rápido…
Así que te quiero presentar al nuevo STAFF de Edificando Vidas:
Ellos como yo, tienen en sus corazones el deseo Edificar Vidas con la Palabra de Dios, por eso sé que aprenderemos (porque me incluyo) mucho de lo que estarán compartiéndonos.
Ya en el mes de Julio, podrás estar leyendo a cada uno de los nuevos autores del blog. Estamos preparando muchísimas cosas especiales para todos ustedes así que no se pierdan ningún post.
«Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos.» (Romanos 8:29 LBLA)
Fuiste creado para ser como Cristo, este es tu tercer propósito. Desde el comienzo mismo, el deseo de Dios fue crearnos a la imagen de Cristo.
Dios «Entonces dijo: "Ahora hagamos al hombre a nuestra imagen.» (Génesis 1:26 DHH)
De toda la creación los humanos fuimos los únicos creados a la imagen de Dios. Este es un gran privilegio y nos da aún un valor más alto.
Quiero ilustrar este tercer propósito con un ejemplo que dio uno de los líderes de jóvenes que he tenido, mi Líder Enrique Ibarra. En una ocasión el dijo que, para amar a otros era necesario verlos como “un Cristo pequeño” y así podríamos amar, respetar y cuidar a otros.
En realidad, eso somos, “Cristos pequeños”, y es necesario empezar a crecer. Cuando un bebé nace, necesita de muchos cuidados y de una buena alimentación. Ese bebé empieza a crecer y su alimentación ya no es la misma, tiene que comenzar a comer cosas sólidas, empieza a explorar el mundo y puede llegar a tener accidentes y de esas circunstancias él aprende lo que le puede lastimar y no lo vuelve a hacer. Al seguir creciendo necesita que personas le enseñen lo que esta bien y lo que esta mal, gente que lo guíe, así seguirá un proceso hasta llegar a ser adulto.
Así como ese bebé somos cada uno de nosotros. La Palabra de Dios, la Biblia es ese alimento que necesitamos, en la misma Biblia dice que:
«Desead con ansias la leche pura de la palabra, como niños recién nacidos. Así, por medio de ella, creceréis en vuestra salvación.» (1 Pedro 2:2 BAD)
«En cambio, el alimento sólido es para los adultos, para los que tienen la capacidad de distinguir entre lo bueno y lo malo, pues han ejercitado su facultad de percepción espiritual.» (Hebreos 5:14 BAD)
La Palabra de Dios es ese alimento espiritual que te hace crecer e iras aprendiendo de ella. Si nunca habías leído la Biblia, es mejor que poco a poco la vayas leyendo, y un día llegarás a aprender muchas verdades, pero ve despacio, porque si un bebé come mucho puede morir.
El Espíritu Santo, es quien nos estará guiando a toda la verdad, de ahí la importancia de conocerlo bien. La función del Espíritu Santo es producir el carácter de Cristo en ti.
«Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu.» (2 Corintios 3:18 NVI)
El poder del Espíritu Santo nos ira transformando poco a poco. A veces tu experimentarás el poder de Dios de una manera extravagante como hablar en lenguas, reír o llorar y en otras no te darás cuenta porque será de manera tranquila y discreta, la mayoría de las veces no te das cuenta.
Para liberar el poder de Dios en tu vida, debes ser obediente a Dios.
El fruto del Espíritu Santo tiene que ser desarrollado en ti.
«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.» (Gálatas 5:22-23 RV60)
Otra factor que nos ayuda a llegar a tener el carácter de Cristo, son las circunstancias, todas aquellas experiencias que podamos tener. Aquí, podemos poner en práctica el fruto del Espíritu Santo. Dios siempre te pondrá en situaciones contrarias a las del fruto, por ejemplo: Te pondrá a trabaja con alguien que no sea de tu agrado, usa el amor. Te podrán dar alguna noticia triste, usa el gozo, y así con cada característica del fruto. El pecado y la tentación también te ayudan a madurar, resiste al diablo y el huirá de ti.
El llegar a ser como Cristo es un proceso largo y de lento crecimiento. La madurez espiritual no es instantánea ni automática. Pablo dijo: «Este trabajo debe continuar hasta que estemos todos unidos en la misma fe y en el mismo conocimiento del Hijo de Dios. Debemos seguir creciendo hasta que seamos maduros como Cristo y compartamos su perfección.» (Efesios 4:13 PDT)
El proceso para llegar a ser como Cristo se llama:DISCIPULADO.
Las iglesias deberían enfocarse más en el discipulado de cada una de las personas para que puedan crecer y madurar en Cristo para aprender a dejar que el Espíritu Santo desarrolle en nosotros el carácter de Cristo.
Pon en práctica las características del fruto del Espíritu Santo. Recuerda, fuiste creado para llegar a ser como Cristo, esfuérzate y se valiente.
«Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.» (Filipenses 1:6 DHH)
Dios, no nos dejará, nos volverá a traer, hasta que termine la buena obra en nosotros. Somos como el barro en las manos del alfarero, déjate moldear por Dios.
Si te perdiste los post anteriores puedes leerlos aquí:
Cuando recibiste a Cristo como tu único y suficiente salvador, Dios te dio el regalo de la Salvación, pero también te “adopto”, o sea que pasaste a ser un miembro importante de la Familia de Dios.
«El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.
Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.» (Romanos 8:16-17 RV60)
Es necesario que el Espíritu Santo este contigo, en ti y sobre ti pues él te haga saber que tú eres hijo de Dios, otra cosa que recibiste por aceptar a Jesús, es que ahora todo lo que es del hijo (Jesús) también es tuyo, somos coherederos con Cristo.
Somos hijos y eso nos hace hermanos a ti y a mí.
«Pero a quienes lo recibieron y creyeron en él [en Jesús], les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios.» (Juan 1:12 DHH)
«Miren lo grande que es el amor que el Padre nos ha mostrado, ¡hasta llega a hacer posible que seamos llamados hijos de Dios! Y eso es lo que de verdad somos…» (1 Juan 3:1 PDT)
Esto dos textos son clave para que comprendas que tu fuiste formado para ser parte de la familia de Dios, el cual es el segundo propósito por el cual Dios te puso en la tierra.
Mi líder Laura una vez me dio una clase de Pos encuentro que se llamaba “La Iglesia, el refugio de Dios” en ese tema ella decía que cada miembro de la iglesia era como un pedazo de leña en una fogata, que si alguno de nosotros se separaba de los demás, empezaría a apagarse y tenía que volver para volverse a encender.
Esto es algo verdadero, yo necesito a todos mis hermanos, y mis hermanos me necesitan a mí, podemos depender de Dios, pero siempre, vamos a necesitar a nuestros hermanos.
Hay personas que dicen: “Yo puedo estar bien con Dios sin asistir a la Iglesia”, eso es mentira, Dios nos hizo para formar parte de la Iglesia también llamada cuerpo de Cristo.
«Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.» (1 Corintios 12:27 RV60)
Si crees que no es bueno ir a la iglesia y no te gusta es como si tú le dijeras a Jesús: “Yo te amo Jesús, pero no me gusta tu cuerpo” No es algo aceptable.
Nosotros somos los miembros que componen a ese cuerpo. Cada miembro cumple una función y es importante en el cuerpo.
El amar a la familia de Dios se le llama: COMUNIÓN.
Es necesario tener comunión con nuestros hermanos, pues esto agrada a Dios.
« ¡Vean qué bueno y agradable es que los hermanos vivan unidos!» (Salmos 133:1 DHH)
La Biblia dice que todos los que creyeron en Jesús permanecían juntos y compartían todo como una gran familia.
«Además, todos los días iban al templo, y celebraban la Cena del Señor y compartían la comida con cariño y alegría.» (Hechos 2:46 BLS)
Otro cosa, que Dios quiere que aprendamos es a amarnos unos a otros como Cristo nos amo, muchos conocemos Juan 3:16 “Porque de tal manera amó Dios al mundo”, pero no muchos sabemos lo que dice 1 Juan 3:16. Que es también muy importante para la comunión en el cuerpo de Cristo.
«En esto conocemos lo que es el amor: en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Así también nosotros debemos entregar la vida por nuestros hermanos.» (1 Juan 3:16 NVI)
Ama a tu prójimo como a ti mismo, acéptalo con sus defectos y cualidades y en esto conocerán que amas a Dios. Por eso la Biblia dice:
«El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor.» (1 Juan 4:8 LBLA)
Nosotros estamos para ayudar a nuestros hermanos que no pueden superar algún problema con amor y no condenarlos.
«Hermanos, es posible que alguno de ustedes caiga en la trampa del pecado. Ustedes, que son guiados por el Espíritu, acérquense a él y ayúdenle a corregir su error. Pero ¡ojo!, háganlo con humildad pues ustedes también pueden caer en tentación.» (Gálatas 6:1 PDT)
A Dios le agrada que uses tus dones y talentos para ayudar a tus hermanos en Cristo. Esta es otra manera de agradar a Dios, el formar parte del cuerpo de Cristo.
Únete lo más pronto posible a una Iglesia local, muchos hermanos están necesitando que tú les des una palabra de aliento, que les des un abrazo o que simplemente le digas Dios te ama. Eres parte importante del cuerpo de Cristo, aunque no siempre vas a poder hacer todo lo que quieres, busca cuál es tu función en el cuerpo.
Puedes leer los posts anteriores aquí y aquí. MIL BENDICIONES A TODOS.
Continuamos con la serie: Descubriendo mi propósito. En el post anterior vimos que tú y yo somos creación de Dios, somos de Dios y estamos aquí para los propósitos de Dios.
Hoy veremos el primero de cinco propósitos que abordaremos en la serie.
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Alguna vez te has preguntado si Dios sonríe, muchas veces creemos que Dios es un Dios severo, enojón, serio y que solo se la pasa regañando y castigando, pero eso no es verdad. Déjame decirte que Dios si sonríe pero, ¿qué hace sonreír a Dios?¿qué le agrada a Dios?
1. Que tú hagas lo bueno.
Lo primero que Dios hace que el sonría es que tu hagas lo que el planeo que tu hicieras. La Palabra de Dios dice que fuimos creados «para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.» (Efesios 2:10 NVI)
2. Que lo adores en todo momento.
Otra manera de hacer sonreír a Dios, es adorándole en todo momento, haciendo cualquier cosa como para Dios. «Cuando hagan cualquier trabajo, háganlo de todo corazón, como si estuvieran trabajando para el Señor y no para los hombres.» (Colosenses 3:23 PDT)
3. Cuando lo amamos por encima de todo.
Lo que Dios mas desea contigo es tener una relación de amor. Nuestro Creador quieres estar en comunión con cada uno de nosotros, y cuando confiamos en él y lo amamos a pesar de las circunstancias lo hacemos sonreír. Jesús lo llamo Gran Mandamiento. «El primer mandamiento y el más importante es el que dice así: "Ama a tu Dios con todo tu corazón; es decir, con todo lo que piensas y con todo lo que eres.» (Mateo 22:37-39 BLS)
4. Cuando confiamos en él plenamente.
Noé confió en Dios, cuando Dios le dijo que hiciera la barca, Noé confió y la hizo. «Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe.» (Hebreos 11:7 RV60)
La Palabra que resume el agradar a Dios esADORACIÓN.
Muchas veces tenemos un mal concepto de lo que es Adoración, lo vemos como un estilo de música pero en realidad es un estilo de vida. Adorar es rendirse a Dios, rendir tu vida sin reservas, cuando te rindes a Dios todo lo que haces lo haces por amor a Él.
Dios es el único que puede recibir adoración.«Digno eres, Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas.» (Apocalipsis 4:11 BAD)
Otro error muy común de la Adoración es cuando la gente dice: “La alabanza estuvo muy bien pero no recibí nada en la adoración” La adoración no es para nosotros sino para Dios, y cuando Dios recibe con agrado nuestra adoración el no bendice con su Espíritu Santo.
El primer propósito por el cual fuiste creado, es para agradar a Dios. Otra manera de agradar a Dios es ofreciendo nuestra vida en sacrificio, poniendo al servicio de Dios todo nuestro ser, nuestros dones, talentos, habilidades, etc.
«Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, os ruego que cada uno de vosotros, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.» (Romano 12:1 BAD)
Cuando nos entregamos Dios en adoración reconocemos que sin Él no somos nada. Es ahí cuando Dios ve nuestros corazones dispuestos a ser llenos de su presencia. Dios quiere ser nuestro amigo y es importante hacernos amigos de Dios. «Y se cumplió la Escritura que dice: "Abraham creyó a Dios y le fue contado por justicia", y fue llamado amigo de Dios.» (Santiago 2:23 DHH)
Hay muy pocos hombres en la Biblia que fueron llamados amigos de Dios. Nuestra meta es llegar a ser un amigo de Dios. Abraham creyó en las promesas de Dios, él es el padre de multitudes. Por eso la Biblia dice: «Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.» (Hebreos 11:6 RV60)
Para agradar a Dios también necesitamos tener fe, creer que el escucha nuestras oraciones aunque parezca que Dios esta distante de nosotros. Pues «Dios ha dicho: "Nunca te dejaré; jamás te abandonaré."» (Hebreos 13:5 NVI)
La verdadera Adoración es está:«Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente» (Lucas 10:27 RV60)
Con todo el corazón. Dejando que Dios entre en nuestras vidas. Con toda tu alma. Dándole el control de nuestros sentimientos. Con todas tus fuerzas. Haciendo lo mejor posible, con muchas ganas. Con toda tu mente. Dejando que tome el control de nuestros pensamientos.
Hay muchas formas de cómo podemos agradar a Dios.
Recuerda ese es el primer propósito por el cuál fuiste creado por Dios.
Busca todas las maneras posibles de ser agradable a Dios.
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Hola de nuevo a todos!!! Seguimos festejando el primer aniversario del blog, y para eso tengo algo que compartirles.
Durante este primer año, ya hemos aprendido acerca de Dios, del amor de Cristo y hemos hablado también del Espíritu Santo. Ahora quiero compartirte algo sobre ti... algo que tal vez no sabías o que nadie te había dicho.
Tuve la oportunidad de leer el libro “Una Vida con Propósito”, de esté libro aprendí mucho y quiero compartirte algunas cosas que fueron de bendición para mi vida espiritual. Quiero hacerlo en forma de serie la cuál titularé "Descubriendo mi propósito", donde aprenderás algunas verdades que pueden cambiar tu vida, si solo dejas que el Espíritu Santo hable a tu corazón.
Para comenzar y a manera de introducción, te platico que veremos Cinco Propósitos por el cual Dios te hizo, estos cinco propósitos están escritos en lo que la Biblia llama El Gran Mandamiento y La Gran Comisión, cuando tú entiendas los cinco propósitos en tu vida y los pongas por obra, llegaras a ser un Gran Cristiano.
Es importante que conozcas el por que estas aquí, en la tierra. Tú vida en Dios tiene sentido, tu eres especial para Dios.
Para poder entender tú propósito primero tienes que saber que todo empieza con Dios.
«Porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra, visibles e invisibles… todo ha sido creado por medio de él y para él.» (Colosenses 1:16 NVI)
Otra cosa que debes saber es que no eres un accidente, no estas aquí por un accidente Dios te creó para él y para los propósitos de él. Deja que Dios guíe tu vida. Deja que Dios te llevé, el quiere darte vida eterna.
«Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre.» (Romanos 11:36 LBLA)
Todo es para Él. Así que tú eres de Dios, por Dios y para Dios.
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Hasta aquí le dejamos por el momento para que te quedes con ganas de leer más, así que no te despegues del blog. Para que no te pierdas nada puedes registrar tu correo electrónico para recibir la newsletter.