Estoy de vuelta con un nuevo post que espero sea de muchísima bendición para todos ustedes, especialmente para los jóvenes y para todos aquellos que desean aprender a tener un tiempo más profundo con Dios. Hoy quiero compartirte una idea sencilla y práctica de cómo hacer un Diario Devocional, un espacio donde puedas escribir lo que Dios te habla cada día a través de la oración, la Biblia y la dirección del Espíritu Santo. En mi caminar con Dios me di cuenta de algo muy importante: Dios siempre está hablando. Él habla en momentos específicos, en procesos específicos y en áreas concretas de nuestra vida. El problema es que muchas veces estamos tan ocupados con nuestras actividades cotidianas que no nos damos el tiempo para guardar silencio delante de Él. La oración es un privilegio que Dios nos dio para hablar con Él, mientras que la Biblia es el medio por el cual podemos escuchar Su voz. Toda la Escritura fue inspirada por Dios y de cualquier pasaje podemos recibir enseñanza, corrección, dirección y esperanza. Cuando hablamos de tener un tiempo devocional, muchas veces Dios nos da una palabra específica para una situación específica en un tiempo específico. A eso comúnmente le llamamos Rhema. Esta palabra viene del griego rhēma, que puede entenderse como una palabra dicha, expresada o declarada. Es esa palabra que Dios hace viva en nuestro corazón para fortalecer nuestra fe y guiarnos en nuestro caminar diario. Antes de comenzar, prepara lo necesario. No tiene que ser algo costoso ni complicado; lo más importante es tener un corazón dispuesto para escuchar a Dios. Después de tener tu tiempo de oración, guarda silencio por un breve momento. Muchas veces Dios trae a tu mente un versículo, una palabra, una canción o una impresión espiritual que puede usar para ministrar tu vida. En lo personal, muchas veces oro con canciones de adoración, y en varias ocasiones hay un canto específico que Dios usa para hablar a mi corazón. Lo importante es no correr. La prisa muchas veces nos roba la sensibilidad espiritual. Ahora elige uno o varios pasajes bíblicos para leer. De preferencia, sigue un plan de lectura para que tu tiempo con Dios sea más ordenado y constante. Algunas Biblias incluyen una sección de “Lectura Bíblica en un Año”. En mi caso, hice mi propio plan de lectura, el cual puedes encontrar en la sección de Descargas. Después de leer la Biblia, te recomiendo subrayar, colorear o marcar los versículos que hayan tocado tu corazón. Deja que el Espíritu Santo te guíe. Él sabe hacer que una palabra salte de la Biblia directamente a tu vida. No se trata solo de leer por cumplir. Se trata de leer con hambre, con fe y con sensibilidad para reconocer lo que Dios quiere decirte. Ahora pasemos al diario. Estas son las secciones que puedes escribir cada día: En la parte superior de tu hoja, escribe la fecha. Esto te ayudará a recordar cuándo Dios te habló algo específico. Escribe el pasaje o los pasajes bíblicos que te toca leer. Por ejemplo: Génesis 23-24, Salmo 37 o Juan 15. Escribe el versículo que más habló a tu corazón durante la lectura. Por ejemplo, si leíste Génesis 23-24 y el verso que tocó tu vida fue Génesis 24:1, anótalo en esta sección. Escribe con tus propias palabras lo que sientes que Dios quiere enseñarte a través de la lectura bíblica del día. Toda la Palabra nos edifica, pero muchas veces Dios usa una palabra específica para aumentar nuestra fe y hacernos crecer espiritualmente. Medita en esa palabra específica para tu vida. Puedes preguntarte: ¿Qué provoca esta palabra en mi interior? ¿Qué área de mi vida está confrontando, sanando o fortaleciendo? Escribe experiencias de personas que hayan vivido algo parecido a lo que Dios te está hablando, o incluso tus propias experiencias. Esto te ayudará a mantenerte motivado y firme en lo que estás aprendiendo. Es importante aprender de la Palabra de Dios, pero lo más importante es aplicarla. Haz una lista de acciones concretas que puedes realizar para vivir esa palabra en tu día a día. Escribe cualquier pensamiento, idea, frase, enseñanza o dirección que pueda servirte para tu crecimiento espiritual y ministerial. A mí me gusta ponerle título a cada día según lo que Dios me habla, y de ahí muchas veces nacen enseñanzas o predicaciones. Esta es la forma en la que yo hago mi devocional, y la verdad ha sido de muchísima bendición para mi vida. También puedes encontrar en la sección de Descargas el formato que preparé para mi Diario Devocional. Desde que leí este versículo, procuro escribir todo lo que Dios me habla. Lo hago por tres razones principales: De mi Diario Devocional muchas veces he sacado enseñanzas y predicaciones que he compartido en retiros, grupos pequeños y servicios de jóvenes. Y he visto la mano de Dios obrando en las personas que reciben ese mismo mensaje. Al principio tal vez no sepas cómo expresar lo que estás recibiendo de parte de Dios. Pero recuerda: esto es un diario. No tiene que sonar perfecto. No estás escribiendo para impresionar a nadie; estás escribiendo para guardar lo que Dios está formando en tu corazón. Solo comienza. Escribe lo que Dios te haga sentir, lo que entiendas, lo que te confronte, lo que te anime y lo que te invite a obedecer. Con el tiempo te darás cuenta de que una sola hoja ya no será suficiente para escribir todo lo que estás recibiendo. Espero que esta idea te sirva para aprender a escuchar y obedecer la voz de Dios en tu diario vivir. Escríbeme en los comentarios del blog qué te pareció esta guía y cuál es la forma en la que tú tienes tu tiempo devocional con Dios. Comparte este post con otros jóvenes, amigos, líderes o hermanos que necesiten aprender a escribir lo que Dios les habla. Mil bendiciones a todos.
Cómo hacer mi Diario Devocional
¿Qué necesitas para comenzar tu Diario Devocional?
1. Comienza con oración
2. Elige uno o varios pasajes bíblicos
3. Marca los versículos que hablaron a tu corazón
¿Qué escribir en tu Diario Devocional?
Fecha
Lectura del día
Verso Rhema
Palabra Rhema
Reflexiona un poco
Motivación
Aplicación
Notas
¿Por qué es importante escribir lo que Dios te habla?
No te preocupes si al principio no sabes qué escribir
“Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.”
Salmo 37:7 RVR60
“Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia.”
2 Timoteo 3:16 RVR60
“Así habló Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.”
Jeremías 30:2 RVR60

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Si Dios habló a tu vida a través de este recurso, me gustaría saberlo. Cuéntame lo que Dios está haciendo en tu vida. Te leo en los comentarios. BENDICIONES!!!